nunca se convierta en un negocio contra los pobres».
Algunos vecinos comenzaron a llorar.
Ernesto Varela intentó desacreditarla, alegando que una escritura antigua sin inscripción registral no demostraba suficientemente la titularidad actual.
Entonces se abrió una puerta lateral.
Entró la comandante Silvia acompañada por personal de la Fiscalía.
—Tenemos nuevos elementos, señor director. En una diligencia autorizada encontramos una copia de la donación que figuraba como extraviada y documentos relacionados con la gestión de los permisos.
El rostro de Ernesto perdió el color.
La comandante explicó que habían solicitado medidas