Antes de casarme, mi papá me pidió que protegiera mi dinero y mi departamento. Dos años después, mi esposo intentó transferir 10 millones de pesos a su hermano sin preguntarme. “¡Soy tu marido, tengo derecho!”, gritó al ver que el banco rechazaba la operación. Yo llamé tranquilamente a mi abogado. Esa misma noche descubrí que no solo querían quedarse con mis ahorros.

—No sé de qué hablas.

—Entonces tampoco sabrás por qué Javier encontró pagos irregulares vinculados con esa operación.

Se levantó bruscamente.

—¿Contrataste a alguien para investigarme?

Aquella pregunta me confirmó que estaba ocultando algo.

—No necesito investigarte para saber que intentaste sacar diez millones de mi cuenta sin autorización.

Ricardo comenzó a caminar por la sala.

—Estás exagerando. Mi único error fue querer ayudar a mi hermano.

—¿Y este documento? ¿También es para ayudarlo?

Le mostré la cláusula que pretendía otorgarle facultades sobre mi patrimonio.

Ricardo miró el papel.

—Es