Al día siguiente de mi 35 cumpleaños oí confirmar la cena privada para Clara en el Palacio de Linares. Él recordaba su alergia y olvidaba mi cumpleaños, y su madre sentenció: “algunas esposas ocupan una casa, pero otras ocupan el corazón”. No lloré, dejé el divorcio firmado y pedí traslado definitivo a Buenos Aires. Debajo encontré su nota: cuando me fuera, las acciones volverían a su sitio.

recuperó a su marido?

Lucía sonrió ante la pregunta equivocada.

—Porque así me recuperé a mí. Que él aprendiera a amarme fue su viaje, no el mío.

Aquella noche, al llegar a casa, encontró una pequeña tarta de limón con 1 vela. Álvaro estaba ajustando una alarma en el móvil.

—¿Qué celebramos? —preguntó ella.

Él la miró, alarmado.

—Tu cumpleaños.

—Es mañana.

Álaro palideció. Lucía mantuvo el gesto serio durante 2 segundos y después estalló en carcajadas.

—Era una broma.

—Eso ha sido cruel.

—Te lo ganaste hace años.

Él