Mi esposo regaló toda mi ropa de maternidad a su hermana y su mamá llegó con tres bolsas

necesitaba.

—Sí. Por favor.

—Mándame capturas de cada anuncio. Luego come algo y descansa.

Se las envié. Y entonces llegó un mensaje de Fernanda: «Por favor, no le digas a mi mamá. Rodrigo dijo que tú ya sabías».

Lo leí dos veces. ¿Rodrigo le había dicho que yo estaba de acuerdo? ¿Y por qué Fernanda temía tanto que su madre se enterara? Reenvié el mensaje a doña Graciela. Abajo, Rodrigo reía con la tele. Y yo me pregunté por qué había vaciado mi clóset con tanta prisa, por qué incluyó