Mi esposo regaló toda mi ropa de maternidad a su hermana y su mamá llegó con tres bolsas

la cintura. Lo tuve semanas en el carrito antes de decidirme. Lo compré para una sesión de fotos junto al lago, el 24 de octubre. Quería, por una vez, fotos mías sintiéndome bella y en paz, no agotada tras un turno de doce horas. Fotos que algún día pudiera mostrarle a mi hija.Comida latina

Y ahora ese vestido no estaba.

Bajé a la cocina. Rodrigo se preparaba un sándwich, muy relajado.

—Rodrigo, ¿dónde está mi ropa?

—¿Qué ropa?

—Mi ropa de maternidad. Casi todo lo del cuarto desapareció.

—Ah.