de que escribía… y desaparecieron. Al fin respondió: «Habla con Rodrigo».
Le llamé dos veces. No contestó. Entonces recordé mi vestido verde. Fernanda me ayudó a elegirlo. Sabía de la sesión de fotos y del anticipo que pagué a la fotógrafa. ¿Por qué no querría devolverlo?
Abrí Facebook y entré a su perfil de Marketplace.
Mi ropa estaba a la venta. El primer anuncio mostraba mi vestido azul marino colgado en la puerta de su departamento. Debajo, mi cárdigan, una blusa, otro vestido. Y de pronto vi mi vestido verde