ninguno de nosotros estará a salvo.
El audio terminó.
Miré a Laura, que escuchaba la grabación junto a mí.
Su rostro estaba completamente pálido.
—¿Sabías que existía esta grabación? —pregunté.
Ella negó lentamente con la cabeza.
—No.
—Pero esa es tu voz.
Laura se llevó una mano a la boca.
—Mariana, te juro que no recuerdo esa conversación. Puede que hayan editado el audio o que exista un contexto que todavía desconocemos. Necesitamos verificarlo antes de sacar conclusiones.
Quise creerle.
De verdad quise.
Pero ya había confiado demasiado en personas