Mi madrastra me llevó a conocer a un hombre de una familia que llevaba años describiéndome como orgullosa y cruel, segura de que aquel matrimonio sería mi castigo. Decidí arruinar el encuentro fingiendo ser torpe, malhumorada y pésima para todo, pero él no se molestó: me miró y dijo que hacía tiempo nadie era tan sincero con él. 3 días después llegó una nota suya pidiendo permiso para visitarme, y ahora debía enfrentar el noviazgo que yo misma había intentado impedir.

en 4, con el nombre de mi padre.

—Elena, hay algo que debiste saber hace años. Cuando tu papá ya no podía pagar sus medicinas, esta familia cubrió los gastos. Tu madrastra lo supo.

Miré la firma al pie del papel.

Era la de mi padre.

Y en ese instante comprendí que Ofelia no me había llevado con los Robles porque los odiara solamente.

Me había llevado porque estaba segura de que ellos me rechazarían.

PARTE 3

No dormí esa noche.

Me quedé junto a la ventana con el recibo