Sus padres le dijeron “contigo sería tirar el dinero” y pagaron la universidad de su hermana; años después, frente a millas de personas, ella subió al escenario con una beca dorada y los obligó a mirarla por primera vez, sin poder esconder su vergüenza.

más… resistente.

Resistente. Esa palabra me persiguió como una condena.

Desde niñas, Mariana era “la brillante” y yo “la tranquila”. A ella le compraban vestidos nuevos para las fiestas familiares; a mí me tocaban los suyos cuando ya no le quedaban. A ella le celebraban cada diploma de participación; a mí me dijeron que sacar 10 era “lo normal” porque yo siempre estudiaba. En las fotos, Mariana aparecía al centro, sonriendo con mi mamá abrazándola por la cintura. Yo salía a un lado, cargando bolsas, sosteniendo chamarras o cortadas por