Mi hijo congeló todas mis tarjetas para que ni siquiera pudiera comprar comida… Pensó que ya controlaba nuestro imperio automotriz de 720 millones de pesos, hasta que una llamada del banco me reveló que él no tenía idea de quién seguía teniendo la última llave.

hacia la cámara.

“Señor Beltrán, la señora Beatriz está representada legalmente. Le sugiero medir cada palabra.”

La sala se quedó quieta.

Yo respiré hondo.

“Ayer mis tarjetas fueron rechazadas en el supermercado porque mi hijo bloqueó mis cuentas usando un poder notarial médico. Ese mismo día intentó mover fondos protegidos, modificar beneficiarios y justificar todo diciendo que yo estaba mentalmente incapacitada.”

Alejandro golpeó la mesa.

“¡Eso no fue así! ¡Yo estaba cuidando lo que papá dejó!”

“No”, dije. “Estabas tratando de vender lo que tu padre y yo construimos.”

Fernanda