vas a destruir primero es a tu propio hijo.”
Daniel leyó el segundo mensaje tres veces.
Su rostro se quedó completamente blanco.
—¿Qué significa “cuándo empezó”?
—Eso quiero averiguar.
—¿Antes de la boda?
No contesté.
No hacía falta.
Daniel comenzó a caminar de un lado a otro.
Yo me acerqué a la tumba de mi padre.
Había llevado flores la semana anterior. Todavía quedaban algunas marchitas junto a la lápida.
Mateo Molina.
Mi padre.
El hombre que durante años había desconfiado de Ricardo y al que yo había defendido una