todos modos.
Laura respondió dos minutos después.
“Pobre amor. Descansa cuando puedas. Te amo.”
Daniel apagó la pantalla.
—Creo que voy a vomitar.
No volvimos a casa de inmediato.
Nos sentamos dentro de mi coche y reconstruimos los últimos meses.
Al principio parecía imposible.
Después comenzaron a aparecer detalles.
Laura había conocido oficialmente a Daniel once meses antes de la boda.
Fue en una cena de la empresa de nuestra familia.
Yo no recordaba haberla visto previamente.
Daniel sí recordaba algo.
—Espera.
Buscó fotos antiguas en su teléfono.
—La noche