El estrés y el agotamiento no son lo mismo: aquí te explicamos cómo saber cuál de los dos estás experimentando.

de notar la diferencia

Pregúntate esto: si me tomara un verdadero descanso —no un descanso para navegar por internet en el sofá, sino unos días reales sin hacer nada exigente— ¿volvería sintiéndome mucho mejor?

Si la respuesta es sí, probablemente estés lidiando con estrés. Es desagradable, pero se alivia con descanso.

Si la respuesta es “probablemente no” o “ni siquiera lo sé”, eso suele indicar que estás en una etapa más avanzada que el estrés común, porque el agotamiento es, en esencia, un desajuste entre lo que se te pide