estaba viajando?
No respondió.
—Ayer estaba a seis kilómetros de aquí.
—Necesitaba sacar a Daniela de la empresa.
—¿Por qué?
Entonces dejó de fingir.
—Porque nuestro matrimonio estaba mal.
Sentí que me hervía la sangre.
—¿Y eso te daba derecho a quitarle su empleo?
—No quería que, si nos separábamos, ella siguiera teniendo poder sobre mí en la empresa.
Ahí estaba.
No había sido una decisión empresarial.
Era preparación para una separación.
Sebastián quería controlar el terreno antes de decirle a Daniela que el matrimonio se había terminado.
Y Beatriz