me fui.
La vida nueva
Tres días después ya me había mudado al lujoso apartamento de Camila.
Al principio todo parecía exactamente como lo había imaginado.
Salíamos a restaurantes caros.
Hacíamos escapadas.
Pasábamos los fines de semana en lugares en los que nunca había estado.
Camila publicaba fotos nuestras en internet.
Me abrazaba delante de sus amigos y me presentaba con orgullo.
— Él es mi rey —decía riendo.
Y yo volvía a sentirme joven.
Me compraba ropa más elegante.
Cuidaba más mi aspecto.
Intentaba seguir el ritmo de su energía.