REGRESÉ TRES DÍAS ANTES DE MI VIAJE Y ENCONTRÉ A MI HIJA LAVANDO ROPA A OSCURAS… CUANDO VI LOS MORETONES EN SUS BRAZOS, GUARDÉ SILENCIO. PERO LO QUE DESCUBRÍ EN EL CUARTO DE MI ESPOSA ME HIZO LLAMAR A LA POLICÍA

Se cayó jugando.

—Eso mismo me dijo al principio.

Saqué otra hoja.

—Pero después me contó cómo la castigaban, cómo le quitaban la comida y cómo la obligaban a trabajar

hasta la madrugada.

Camila soltó una risa nerviosa.

—Ay, tío, Valeria siempre exagera.

La miré directamente.

—También me contó que tú la golpeabas.

Camila dejó de sonreír.

Su madre intervino.

—No puedes acusar a mi hija de esas cosas.

—No estoy haciendo una acusación sin fundamento. Ya entregué la información a las autoridades.

Verónica abrió mucho los ojos.

—¿Autoridades?

—Sí.