«Aquella noche, tu padre te mintió.

un osito de peluche, y el coche de sus padres desaparecía detrás de una curva.

Durante muchos años quise retroceder en el tiempo y preguntarle a mi padre por qué no me quería.

Hoy, si pudiera regresar a aquel momento, no correría detrás de su coche.

Me acercaría a aquella niña.

La abrigaría con una chaqueta.

La tomaría de la mano.

Y le diría algo que entonces nadie tuvo el valor de decirle.

«No te abandonaron porque no merecieras ser amada.

Te abandonaron personas que tenían más miedo de la