Parte 2: La abogada seguía en la línea. Le repetí exactamente lo que Sergio acababa de decir y su respuesta fue inmediata:

mano por el cabello.

—El banco necesitaba saber que tenía respaldo. Yo pensaba arreglarlo todo antes de que os enterarais.

—¿Arreglar qué? —preguntó Pilar.

Él no contestó.

Mónica intervino desde la puerta.

—Sergio tenía problemas económicos. No sabíamos cómo salir de ellos.

Laura la miró.

—Eso puede explicar la situación, pero no resuelve la cuestión del consentimiento de Joaquín y Pilar. Cualquier operación que afecte a su vivienda debe revisarse con independencia de sus necesidades económicas.

Mi hermano se sentó de nuevo.

Parecía haber envejecido diez años en una sola