me lo contaste?
Clara bajó la mirada.
—Pensé que no era importante.
—¿Y Lucas?
Su silencio respondió.
—Él estaba cuando lo dijo.
Sentí algo frío.
—¿Qué respondió?
—Que Vanessa todavía no te conocía bien.
—¿Eso fue todo?
Clara asintió.
Me senté nuevamente.
Entonces Lucas sí sabía.
Tal vez no sabía el insulto alemán de aquella tarde.
Pero sabía lo que su esposa pensaba de mí.
Y durante meses había decidido que no valía la pena corregirlo.
Esa noche, en casa, Richard y yo no hablamos mucho.
Él se quitó la