En Jaca, mi marido firmó sin leer mientras sostenía a nuestra hija enferma y nuestro hijo llevaba las botas rotas. «Tu madre sabe cuidarla», dijo antes de marcharse con Cristina. No lloré: guardé el convenio de divorcio y compré 3 billetes para León. En la carpeta quedaba otra firma que él tampoco recordaba

las condiciones en las que vivían sus hijos.

Javier se quedó helado.

Y entonces el coronel añadió:

—Al parecer, usted sabía que la pequeña necesitaba asistencia médica urgente.

PARTE 2

Javier exigió ver la denuncia.

El coronel Echevarría colocó varios documentos sobre la mesa.

Había fotografías de una habitación con humedad, …

recibos de combustible sin pagar y un informe del centro de salud donde Lucía había llevado a Martina.

—Su hija tenía problemas respiratorios y una fiebre muy elevada. ¿Dónde estaba usted?

Javier recordó la llamada de la noche anterior.