dijo—. Y necesito que conozcas toda la verdad antes de tomar cualquier decisión.
Mi madre, Isabel Morales, había trabajado como analista financiera. Antes de enfermar, fundó con otros profesionales una red de compras de material hospitalario. Mi padre nunca valoró aquel trabajo. Decía que ella solamente revisaba números mientras él hacía los negocios importantes.
Cuando descubrió la crueldad con la que Ernesto me trataba, mi madre comenzó a organizar su patrimonio. Conservó su participación en aquella red bajo su apellido de soltera y, al recibir el diagnóstico de su enfermedad,