de papeles en la encimera estaba el sobre blanco de la productora. El calendario de emisión. La fecha y la hora de la transmisión. La confirmación de que mi casa sería el segmento final del especial de Nochebuena.
Sostuve el sobre.
Había pensado en contarles a mis padres lo del programa. Le había dado vueltas a cómo decírselo durante las semanas anteriores y siempre llegaba a la misma conclusión: si se lo contaba antes de su llegada, la visita giraría en torno al programa —en torno al reconocimiento externo—, en