Fingí estar arruinado después de un accidente y descubrí a mi esposa preparando las maletas a las 3 de la madrugada, mientras yo seguía en silla de ruedas. Me miró con desprecio: «No me casé para cuidar de un hombre sin dinero». No supliqué; llamé a mi abogado y ordené revisar mi coche. El informe de los frenos reveló algo mucho peor que su traición.

hacer cualquier cosa. Pero no volverán a acercarse a ti.

Esa misma tarde acudieron a la Policía Nacional con las amenazas y los informes del vehículo. Una abogada penalista recomendada por un antiguo socio, Marta Salcedo, empezó a coordinar su defensa y la entrega de pruebas a los investigadores.

Gabriel también descubrió que Sergio y Garrido estaban intentando apartarlo de la dirección de las bodegas.

Habían presentado informes médicos privados que exageraban sus dificultades cognitivas y solicitado medidas judiciales de apoyo para intervenir en sus decisiones patrimoniales.

Victoria respaldaba aquella