Volví antes de tiempo y encontré a una niña de 3 años lavando mi camisa. ‘Mamá está enferma, pero no podemos perder el trabajo’, me dijo. Iba a llevarla con su madre cuando empezó a tararear la canción que la mía cantaba antes de morir , hace 27 años. Entonces la niña dijo algo que ningún extraño podía saber kara.

estaba aquí cuando tu mamá se fue al cielo.

Llevé a Sofía inmediatamente con Lucía.

La encontré acostada en el sofá, con fiebre, pálida y cubierta por una cobija.

Cuando vio el vestido mojado de su hija, intentó incorporarse.

—Señor Adrián, perdón. Yo no sabía que había ido a la casa.

—Eso no importa.

Llamé a un médico y pedí que alguien cuidara a Sofía.

Después me senté frente a Lucía.

—Tu hija conoce una canción que mi madre me cantaba.

Lucía perdió el color del rostro.

No intentó fingir.