Mi ex tiró mi ultrasonido y dijo que el bebé era de otro… cinco años después conoció a sus trillizas en el aeropuerto

—¿Te casaste? —preguntó Valentina.

—Sí.

—¿Y por qué ya no?

Teresa intervino.

—Porque los adultos complican todo. Ahora a lavarse las manos.

—¡Pero…!

—Ya.

Protestaron.

Agradecí la salida.

Cuando desaparecieron, Teresa cruzó los brazos.

—¿Sabe?

—Sospecha.

—¿Le dijiste?

—No.

—Bien.

—Tía.

—¿Qué?

—Es su padre.

—Biológicamente.

—Eso importa.

Su expresión cambió.

—¿Piensas dejarlo entrar?

Me senté.

—No sé.

Esa era la verdad.

Durante años había imaginado que Santiago descubría a las niñas.

En algunas versiones me rogaba.

En otras yo lo humillaba.

En las peores, intentaba quitármelas.

La realidad no