Mi ex tiró mi ultrasonido y dijo que el bebé era de otro… cinco años después conoció a sus trillizas en el aeropuerto

a un adulto.

Santiago bajó la mirada.

Su abogado se removió incómodo.

—¿Cómo se llaman?

Yo ya sabía que preguntaría.

Saqué tres fotografías.

No se las entregué.

Las puse sobre la mesa.

—Lucía.

Señalé a la mayor por cuatro minutos.

—Sofía.

La del centro.

—Valentina.

Santiago miraba como si las fotografías pudieran desaparecer.

—¿Cuál fue la primera?

—Lucía.

—¿Por cuánto?

—Cuatro minutos.

—¿Después?

—Sofía.

—Y Valentina.

Asintió.

—¿Nacieron bien?

Ahí mi cuerpo recordó antes que mi cabeza.

La habitación de hospital.

Los monitores.

Tres incubadoras.

El miedo.

—A las treinta