Mi ex tiró mi ultrasonido y dijo que el bebé era de otro… cinco años después conoció a sus trillizas en el aeropuerto

agachó.

—Nada.

—Estás llorando.

—Me entró algo.

—No hay viento.

Yo tuve que mirar hacia otro lado.

Valentina se acercó.

—¿Podemos decirte papá?

Santiago la miró.

—Solo si ustedes quieren.

—¿Mamá deja?

Tres caras giraron hacia mí.

Respiré.

—Sí.

Santiago se cubrió los ojos.

Sofía empezó a reír.

—Papá llora.

Y así ocurrió.

Sin música.

Sin discurso.

Con pintura amarilla en un pantalón carísimo.

Ofelia conoció a las niñas ocho meses después.

No porque insistiera.

Porque dejó de insistir.

Eso fue exactamente lo que me convenció de que quizás había