Mi idea del amor.
Incluso, muchos años después, una relación que creía imposible recuperar.
Pero si alguien me preguntara cuál fue el momento más importante de nuestra historia, no diría nuestra segunda boda.
Ni el ADN.
Ni el primer «papá».
Ni la conferencia donde Santiago reconoció públicamente su error.
Fue mucho antes.
Aquella noche de 2020.
Cuando él arrojó el ultrasonido al suelo.
Y yo me agaché a recogerlo.
En ese momento parecía un gesto pequeño.
Una mujer recogiendo una hoja arrugada mientras su marido terminaba un matrimonio.
Pero ahora