“Ninguna mujer ha logrado conquistar a mi hijo en siete años, y mucho menos lo hará una obrera con una niña”, me dijo su padre antes de ofrecerme dos millones de pesos.

seguía defectuosa.

Alejandro exigió una nueva inspección.

Rubén obedeció delante del supervisor.

Sin embargo, cuando creyó que nadie lo observaba, miró hacia Valeria con una expresión inquietante.

—Primero me humillas frente a todos y ahora quieres quitarme el trabajo —susurró—. No sabes con quién te metiste.

Valeria guardó las fotografías en su celular, sin imaginar que aquel hombre estaba dispuesto a destruir mucho más que su reputación.

Y que la siguiente persona en intentar separarla de Alejandro sería alguien con muchísimo más poder que Rubén.

PARTE 2

Durante las semanas