TODOS ABANDONARON AL ANCIANO INDIGENTE, PERO UNA ENFERMERA EMBARAZADA LO SALVÓ… SIN IMAGINAR QUE ERA EL PADRE DEL MULTIMILLONARIO MÁS PODEROSO DE MÉXICO

tomando decisiones financieras equivocadas.

—¿Qué hiciste?

—Firmé unos documentos. Creí que eran autorizaciones temporales para administrar mis propiedades.

—¿Y no lo eran?

El anciano negó lentamente con la cabeza.

—Perdí el control de todo. Cuando intenté reclamar, me dijeron que había firmado voluntariamente. Después desaparecieron mis cuentas. Nadie quiso escucharme.

Alejandro se puso de pie.

Su rostro había cambiado por completo.

—¿Tienes pruebas?

—No. Me quitaron los documentos. Y cuando intenté denunciarlo, ya no tenía dinero ni un lugar donde vivir.

Alejandro apretó los puños.

—Voy a recuperar todo lo