Vi a mi exesposa por primera vez en 8 años junto a un niño de 7 años que cantaba una canción que yo había escrito durante nuestro matrimonio. Le pregunté quién era. Ella no lloró ni discutió. Solo dijo: —Intenté decírtelo hace 8 años. Detrás de mí cayó un bolso al suelo. Cuando volteé y vi a mi madre completamente pálida, dejé de mirar al niño… y empecé a mirar a ella.

que yo recordaba demasiado bien.

—Alejandro.

Nada más.

Ocho años resumidos en una sola palabra.

Entonces mi madre salió del restaurante.

—¿Qué está pasando?

Mariana la miró.

El niño también.

Y mi madre dejó caer su bolso.

No fue un accidente.

Lo vi en su cara.

Se había puesto blanca.

—Mamá…

—Me mareé.

Mentía.

Conocía demasiado bien a mi madre.

Aquello no era mareo.

Era miedo.

Me acerqué al niño.

—¿Cómo te llamas?

Miró a Mariana antes de responder.

—Mateo Salgado.

—¿Cuántos años tienes?

Mariana tensó la mandíbula.

—Alejandro, no