tienes que interrogarlo.
Pero Mateo respondió antes.
—7 años y 5 meses.
El ruido de la avenida pareció apagarse.
Mariana y yo nos habíamos divorciado 8 años antes.
Y de pronto recordé nuestra última noche juntos.
Habíamos discutido durante horas.
Habíamos llorado.
Y cuando ya sabíamos que el matrimonio estaba destruido, terminamos abrazándonos como 2 personas que todavía se amaban pero ya no sabían vivir juntas.
Miré los ojos de Mateo.
La forma de fruncir el ceño.
La ligera inclinación de su cabeza cuando estaba confundido.
Yo hacía exactamente lo