reclamaron la devolución de los recursos y las autoridades investigaron a Camila, a su hermano y a otras personas involucradas.
Alejandro también tuvo que colaborar con la investigación sobre los contratos que él mismo había autorizado.
Su dinero ya no podía comprarle una solución sencilla.
El divorcio fue mucho más silencioso de lo que Alejandro esperaba.
No hubo insultos ni escenas dramáticas.
Mariana llegó acompañada por su abogada. Firmó los documentos del convenio que correspondía formalizar y escuchó las indicaciones sobre la conclusión del procedimiento legal.
Alejandro aprovechó un momento