sido el orgullo de la familia. Él sí sabe responder por los suyos —repetía delante de todos.
Y Sergio, encantado de recibir tantos elogios, terminaba pagando comidas y reuniones que no podíamos permitirnos.
Un mes antes de lo ocurrido, su primo Óscar apareció con una propuesta: llevar a doña Teresa y a varios familiares a Puerto Vallarta durante tres días.
Al principio, Sergio me habló de unas vacaciones para nosotros tres y su madre.
Sofía se emocionó muchísimo. Incluso sacó sus ahorros para comprarse un salvavidas con forma de delfín.