sala de terapia.
Nora organizó los cambios con una eficiencia implacable.
Colocaron una cama de hospital tras un biombo tallado. Su escritorio de roble regresó del almacén. Instalaron dos monitores a la altura de la silla de ruedas. Retiraron la alfombra antigua porque se enganchaba en las ruedas delanteras.
Vincent se quejó.
Nora lo ignoró.
—Me gustaba esa alfombra.
—Ayer casi vuelcas.
—Era persa.
—Era un peligro.
—Pagué ochenta mil dólares por ella.
—Felicidades. Has comprado el obstáculo más caro del mundo.
Vincent le lanzó una mirada fulminante.
Nora siguió