las manos manchadas de pintura y una sonrisa que llevaba tiempo sin verle.
Aquello me hizo entender que reparar una familia no consiste únicamente en decidir quién entra o sale de la casa. También significa revisar las cargas invisibles que sus miembros han aprendido a soportar.
El primer encuentro con Rebeca se celebró varias semanas después en un espacio acordado con orientación profesional. Jimena decidió asistir junto a Matías. Emiliano y Gael prefirieron esperar.
Rebeca llegó puntual y se sentó frente a ellos. No llevaba regalos ni intentó abrazarlos de