las imágenes originales de doña Mercedes. Un perito había revisado la grabación y también había quedado documentada mi lesión mediante certificados médicos.
Karla me acompañó a ampliar mi declaración.
Expliqué las amenazas posteriores, los intentos de mi padre por ocultar la evidencia y el miedo que tenía de regresar a aquella casa.
Mientras tanto, mi familia seguía comportándose como si yo fuera la culpable.
Lorena incluso había organizado una fiesta para celebrar un supuesto negocio inmobiliario.
Decía que estaba a punto de cerrar la venta de varios departamentos de lujo.