si estaba cometiendo un error.
Durante seis años, todas mis decisiones importantes habían girado alrededor de Adrian.
Ahora debía aprender a preguntarme qué quería yo.
Acepté incorporarme a un programa de investigación biomédica durante una estancia inicial de seis meses.
Mi trabajo consistía en colaborar en el diseño y la evaluación de dispositivos destinados a mejorar la rehabilitación de pacientes después de determinadas intervenciones.
Volví a estudiar artículos científicos.
Volví a discutir ideas con personas que valoraban mis conocimientos.
Volví a sentir esa emoción que había experimentado cuando era una