había firmado.
PARTE 3
Durante unos segundos nadie habló.
El ruido del motor del camión seguía encendido, las puertas traseras permanecían abiertas y varios muebles de Carmen estaban alineados en el camino de entrada bajo el sol de la tarde.
Irene sostuvo el documento con cuidado.
Era un supuesto acuerdo privado mediante el cual Carmen cedía a Álvaro y Lucía el uso de la vivienda durante varios años. En una de las páginas aparecía una firma parecida a la suya.
Parecida.
Pero falsa.
—Ese documento no lo he firmado yo —