FIRMÓ EL DIVORCIO SIN LEERLO, CREYENDO QUE ERA UN REGALO PARA SU ESPOSA EMBARAZADA… PERO CUANDO DESCUBRIÓ LO QUE HABÍA PERDIDO, YA ERA DEMASIADO TARDE

hospital.

Intentó obtener información, pero le explicaron que no podían entregarle los datos médicos de su esposa sin su autorización.

Fue entonces cuando empezó a experimentar algo que no había sentido durante mucho tiempo.

Miedo.

Aquella noche intentó hablar con Evelyn de nuevo, pero ella estaba trabajando con Ethan en una videollamada.

Adrian escuchó una risa desde el estudio.

La risa de su esposa.

Una risa que no había oído en semanas.

—¿Quién es ese hombre? —preguntó cuando terminó la llamada.

—Ethan Reed. Un antiguo compañero.

—¿Y por qué tienes