gusta verte sonreír. Y si eso es todo lo que compartimos, seguirá siendo suficiente.
Evelyn sintió una calidez inesperada.
No hizo promesas.
Solo aceptó caminar junto a él hasta la salida.
Aquella noche, cuando regresó a su apartamento, encontró un correo electrónico de Adrian.
Era el primero que él le enviaba en tres meses.
El asunto decía:
«Sobre Oliver».
Evelyn dudó antes de abrirlo.
El mensaje era breve.
«Evelyn:
Hoy habría sido aproximadamente la fecha de nacimiento de nuestro bebé.
He pensado mucho en él. He empezado a colaborar con