una relación de búsquedas realizadas. No había búsquedas. Había facturas inventadas, fechas equivocadas y un informe firmado por un investigador privado que jamás había hablado conmigo.
La abogada, Inés Salgado, me señaló un anexo.
—Esto es lo que me preocupa. Con la documentación tal como está, no deberían conseguir lo que piden. Así que han intentado fabricar algo más convincente.
Era una copia de un poder notarial. Según aquel papel, yo había autorizado a Blanca a gestionar mis bienes poco antes de desaparecer. Reconocí mi nombre completo, mi antigua dirección