mi vida no le había interesado la respuesta. Aquella mañana, por primera vez, parecía aterrado de no saberla.
PARTE VII. Cuando la mentira empezó a destruirlos
La audiencia terminó sin la resolución que mi familia había ido a buscar. No hubo esposas ni una detención teatral a la salida. La justicia real rara vez se parece a esas escenas en las que alguien da un golpe sobre la mesa y todo queda resuelto. Hubo actas, notificaciones, declaraciones, nuevas solicitudes de información y semanas de espera. Fue menos espectacular, sí, pero