En plena audiencia de divorcio, mientras él sonreía convencido de haberme dejado sin nada,

que había empezado la audiencia.

—La dirigiste. No es lo mismo.

La magistrada dejó constancia de que el convenio no podía aprobarse en esos términos y ordenó revisar la liquidación patrimonial. El mandato de gestión sobre el 52% quedaba sin efecto y la representación de esas participaciones regresaba a la estructura familiar, con Lucía como administradora designada.

Álvaro se giró hacia ella.

—Tu abuelo te dejó la empresa y me tendiste una trampa.

—Mi abuelo no me dejó una trampa —respondió Lucía—. Me dejó protección.

Parecía el final.

No lo