nueve meses.
Valeria terminó su programa con excelentes resultados.
Su trabajo final consistió en diseñar, junto con sus compañeros y bajo supervisión veterinaria, una propuesta de apoyo para la rehabilitación de perros rescatados con lesiones ortopédicas.
Cuando recibió su certificado, me llamó por videollamada.
Tenía los ojos llenos de lágrimas.
—Lo conseguí, Diego.
Sonreí.
—Lo conseguiste.
—Todavía no puedo creerlo.
—Yo sí puedo.
Valeria soltó una carcajada.
—¿Desde cuándo tienes tanta confianza en mí?
—Desde la segunda clase de estadística.
Se rio todavía más.
Un mes después regresó a la