LE DIO AGUA A UNA MUJER APACHE ENORME… AL AMANECER, TRESCIENTOS GUERREROS HABÍAN RODEADO SU RANCHO

apaches habían rodeado su rancho antes del amanecer.

PARTE 2

La piel de búfalo cayó a un lado.

Elias dejó de respirar.

Debajo había un joven apache muerto, envuelto cuidadosamente en una manta, con una herida oscura bajo el hombro.

La mujer habló por primera vez en un inglés claro.

—Era mi hermano.

El anciano bajó la cabeza.

—Y mi hijo.

Elias comprendió entonces quién era aquel hombre.

La mujer se llevó una mano al pecho.

—Me llamo Tala. Ayer viajaba con él cuando tres hombres nos atacaron cerca del