el control de la empresa.
—Hay algo más —dijo Esteban—. A las 8:41 alguien intentó modificar el correo asociado a tu cuenta corporativa.
—¿Lo consiguió?
—No.
—¿Por qué?
Esteban guardó silencio 2 segundos.
—Porque activaste Faro Azul.
La empresa de seguridad que todavía protegía algunos de nuestros contratos internacionales había congelado accesos administrativos, respaldado los registros y avisado a mi directora financiera.
Rodrigo todavía no lo sabía.
Creía que estaba ganando.
Durante las siguientes horas hice una denuncia ante la policía turística tailandesa por el pasaporte y el teléfono.