000 pesos que había recibido.
—Debí preguntar de dónde venían —le dijo a Sofía.
Esa frase se quedó conmigo.
Yo también debí preguntar.
Debí escuchar.
Debí regresar.
3 años después, Sofía obtuvo una beca completa para estudiar ingeniería biomédica.
Cuando recibió la noticia corrió hacia mí.
—¡Papá, me aceptaron!
La abracé.
Luego su expresión cambió.
—Gracias por regresar por mí.
Negué con la cabeza.
—Debí regresar 5 años antes. No conviertas mi obligación en algo heroico. Te fallé.
Sofía sostuvo mi mirada.
—Sí. Me fallaste.
Escucharla decirlo me dio paz.