Mi esposo llegó a casa a las 12:47 de la madrugada y sonrió. —Pasé nuestro aniversario con Claudia. Y no me arrepiento. Yo terminé mi cena fría sin discutir. A la mañana siguiente, su coche no arrancó. Luego abrió el sobre que dejé en la cocina… y empezó a llamarme desesperadamente.

27,000,000 de pesos.

Parte 3

A las 2:15 de la tarde, las oficinas centrales de Grupo Alcázar dejaron de parecer el reino intocable de Claudia.

Personal autorizado entró con órdenes judiciales.

Se aseguraron computadoras.

Servidores.

Teléfonos corporativos.

Contratos.

Facturas.

Yo no dirigía el operativo relacionado con Nicolás.

Mi función quedó limitada al análisis técnico del patrón financiero que originalmente había reportado.

Era exactamente como debía ser.

Claudia estaba en la sala de juntas cuando la vi.

Traje negro.

Cabello perfectamente recogido.

Un reloj que probablemente costaba más