“Mi esposo me confesó que amaba a otra… y lo que hice después lo dejó sin palabras”

No sentí rabia.

Solo cansancio.

Porque nadie entendía algo.

Yo no había elegido a Ethan por dinero.

Lo elegí porque, en aquel entonces, fue la única persona que me miró como si yo mereciera ser amada.

Pero mientras leía los titulares, apareció una llamada en la pantalla.

Era Ethan.

No contesté.

Entonces llegó un mensaje.

“Amelia, tenemos que hablar. Esto se salió de control.”

Miré la pantalla durante varios segundos.

Y justo cuando iba a apagar el teléfono, recibí otra notificación.

Esta vez no era de Ethan.

Era una foto.